EL CÓDIGO INTERNACIONAL DE COMERCIALIZACIÓN DE SUCEDÁNEOS DE LECHE MATERNA

El Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna fue adoptado en 1981 por la Asamblea Mundial de la Salud (AMS). El documento fue elaborado por la OMS y UNICEF, tras consultar a los gobiernos, la industria de alimentos infantiles, asociaciones profesionales y ONGs. Tras su aprobación ha habido resoluciones subsecuentes y relevantes de esta Asamblea que han clarificado, actualizado y ampliado el Código Internacional.

El Código pretende promover y fomentar la lactancia materna como base de la vida, con beneficios para la salud de la madre y su criatura a corto, medio y largo plazo, y proteger a todas las madres y a sus bebés de las prácticas inapropiadas de comercialización de los sucedáneos de la leche materna. Pretende asegurar que las madres reciban información adecuada por parte del personal de salud.

El Código es un requerimiento mínimo que los países deben cumplir, pues los poderes públicos deben velar por la salud de sus ciudadanos y proteger el interés superior del menor.

Así, la industria de alimentos infantiles no debe:

  • Dar suministros gratuitos de leches artificiales a los hospitales;
  • Promover sus productos al público o al personal de la salud;
  • Utilizar imágenes de bebés en sus leches, biberones o tetinas;
  • Dar regalos a las madres o trabajadores de la salud;
  • Dar muestras gratuitas de sus productos a la familia;
  • Promover alimentos infantiles o bebidas para bebés menores de 6 meses de edad;
  • Las etiquetas deben estar en un lenguaje comprensible para la madre y deben incluir advertencias sobre las consecuencias de su utilización para la salud.

Pese a que los estados miembros de la Unión Europea deberían implantar mecanismos sólidos para vigilar el cumplimiento del Código, vemos que las empresas productoras de sucedáneos de leche siguen sin cumplirlo. En España solo la IHAN vigila su cumplimiento en hospitales y centros de salud acreditados o en fase de acreditación.

El Código está parcialmente recogido en la legislación española: Real Decreto 867/2008, de 23 de mayo, por tanto, incumplirlo es poco ético y además es ilegal.

La ciudadanía también puede contribuir a su cumplimiento DENUNCIANDO la vulneración del Código a través de un enlace de la página web de la IBFAN (Red Internacional de Grupos Pro Alimentación Infantil):

https://www.ibfan.org/monitoring/#1571440277103-d69bd344-a500

Y como resume la Asociación Española de Pediatría (AEP) en su guía elaborada en 2016:

El Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna es ‘un requerimiento mínimo’ que garantiza una nutrición segura y suficiente, protegiendo y promoviendo la lactancia natural y asegurando el uso correcto de los sucedáneos cuando sean necesarios. Es un compromiso ético que los distintos gobiernos han de implementar y legislar para regular la comercialización estos productos.

Se aplica a la comercialización de cualquiera de los sucedáneos de la leche materna: fórmulas infantiles, otros productos lácteos (yogures), cereales (en papillas), tés y zumos para lactantes, leches ‘de seguimiento’. Incluye además, chupetes y biberones. No permite la donación de muestras a las madres. No permite la publicidad de sus productos en los centros sanitarios. No permite donar muestras ni el obsequio con regalos a los profesionales sanitarios.

Los profesionales de la salud deben conocerlo y ser conscientes de su obligación profesional de cumplirlo y vigilar su cumplimiento.”

Amamanta como parte de su Código ético, se compromete a cumplir con el Código de comercialización de sucedáneos de la leche.

Para una información más detallada sobre el Código Internacional te dejamos este documento descargable elaborado por nuestra abogada Nuria Benito Ruiz (de 30 de marzo de 2020).

https://www.who.int/nutrition/publications/infantfeeding/9241541601/es/